
Desde que tuve el derecho a votar siempre me puse a cuestionar sobre quién se postula, indagar un poco sobre la carrera política de alguno que otro que me parecía simpático y bueno, darle el voto a ese bueno para nada que da la casualidad que gana y no cumple las expectativas que yo tenía para con él y sus promesas. Pasaron los años y yo seguí votando, cada vez con menos ganas y menos interesado en la política.
Me pongo a pensar sobre los candidatos y digo: la política es tan corrupta, que por más que vote a quien vote, es obvio que va a salir el que ya está arreglado para salir, y las ilusiones no dejan de romperse. Llega la hora del voto y siempre pasa lo mismo: nombres que te suenan, pintan como candidatos y si ganan, después salen los opositores a destapar la olla, contando todas las barbaridades que ese político hizo y está haciendo. Y todos sorprendidos. Pero llega la hora del voto y todos hacen la memoria a un lado. Dándole una oportunidad a la banda que ya nos defraudó innumerables veces y no deja de hacerlo.
Ahora, de repente, me parecería mucho más sensato que todos los que se postulen pongan todos sus planes sobre la mesa:
-Que enumeren todos los planes y el tiempo que les llevaría concretar cada uno de ellos junto con el presupuesto que demanda.
-Resulta mucho más fácil votar por tal o cual plan que por un político.
-Si de todos los planes que hay sobre la mesa, no convence ninguno, se lanzan otras propuestas.
Sería mucho más transparente si se hiciera de esta manera, o al menos que se planteara de esta manera, ya que los votantes en vez de cortar boleta y toda esa parafernalia, estarían en frente de una especie de multiple choice en el cual estarían seleccionando los planes para cada región.
Ganadas las votaciones, no importaría el radicalismo o el peronismo o toda la sarta de pelotudeces con nombre que hay dando vueltas, sino que habría un ente político con poder de acción encargado de cumplir con los planes en el tiempo establecido.
Claro, yo soy un loco de mierda porque le cuento a un par de personas que no voy a votar, que ya me decidí, que no siento que sea un derecho estar votando entre una lista de personas que, o no conozco o no confío. Disculpen pero no comparto esa idea.
